Desarrollo de la Retina

La retina es un derivado diencefálico proyectado hacia las estructuras superficiales del organismo, y por tanto parte del sistema nervioso central. La retina se forma durante el desarrollo embrionario a partir de dos vesiculas ópticas que nacen directamente del tubo neural. Estas dos vesiculas se van aproximando poco a poco hacia las porciones laterales del ectodermo superficial. Su interacción con el ectodermo superficial va haciendo que este se vaya diferenciando (para formar la cornea y el cristalino) y que las vesiculas se vayan transformando en cúpulas ópticas. Inicialmente cada una de las dos capas de la cúpula óptica esta formada por una sóla capa de células. A lo largo del desarrollo la capa más externa se diferencia para formar el epitelio pigmentario, mientras que las células de la capa más interna se dividen repetidamente para dar lugar a la retina

Fig 1. Desarrollo del ojo (imagen en formato jpeg de 59 K)

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(pelicula Quicktime de 683 K)

El desarrollo de la retina sensorial comienza en estadios muy tempranos. Así cuando las proyecciones diencefálicas estan todavía en el estadio de vesículas ópticas, comienza la migración de nucleos celulares hacia la superficie interna de la retina sensorial. Posteriormente se van formando nuevas capas, que surgen como consecuencia de las sucesivas divisiones y migraciones celulares. De esta forma la retina se desarrolla desde dentro hacia fuera, de manera que lo primero que se forman son las células ganglionares y las células que maduran más tardiamente son los fotoreceptores.

Los siguientes cambios en la morfología de la retina son la formación de complejos intercelulares múltiples. Así hacia el 5º mes de gestación la mayor parte de conexiones básicas ya se han establecido (Mann, 1964).

Los contactos sinápticos se realizan casi exclusivamente en las dos capas plexiformes (interna y externa) mientras que los nucleos celulares se distribuyen en 3 capas nucleares.

La maduración de los fotoreceptores comienza con la formación de los segmentos externos (OS) que contienen los pigmentos visuales a partir de multiples repliegues de sus membranas plasmáticas. De esta forma el ojo llega a ser sensible a la luz hacia el 7º mes de gestación.




Fig. 2. Esquema de las capas de la retina de un embrion humano hacia el 5º mes de gestación. (imagen en formato jpeg de 78 K). Modificado de Odgen, 1989)


La porción de la retina que madura más tardiamente es la fovea. Así el aumento del grosor de la capa de células ganglionares a nivel de la fovea no comienza hasta la mitad de la gestación. La capa nuclear externa presenta a nivel de la fovea un mayor grosor que en el resto de la retina y esta formada casí exclusivamente por conos. Posteriorment los nucleos de la células ganglionares migran radialmente hacia fuera, dejando la fovea libre de nucleos de células ganglionares. No obstante las uniones célula-célula persisten y los conos foveales han de adaptar su morfología para permitir el movimiento de las células ganglionares. El desarrollo de la fovea, y las modificaciones en la morfología de sus conos continúa hasta aproximadamente los 4 años de vida postnatal (Hendrickson and Yondelis, 1984; Curcio and Hendrickson, 1991).

Paralelamente a estos cambios, y de una manera gradual se van desarrollando el cristalino, el iris, la cornea y el resto de elementos del globo ocular para dar lugar a la morfología del ojo adulto.

Fig. 3. Corte sagital de un ojo humano adulto (imagen en formato jpeg de 59 K).


En el globo ocular adulto, los rayos luminosos procedentes del mundo exterior son enfocados a nivel de la retina mediante dos medios transparentes: la cornea y el cristalino. El lugar donde se enfoca la imagen en el ser humano es la fovea (esta en el centro del eje visual). Aquí se inicia el procesamiento de los detalles mas pequeños de las imagenes y su transmisión hacia los centros visuales superiores. Situada un poco más nasalmente se encuentra la Papila óptica, que es el lugar por donde abandonan el globo ocular los axónes de las células ganglionares, y por tante carece de fotoreceptores (=punto ciego). En algunos vertebrados en lugar de una fovea, existe otra especialización conocida como área central o linea visual.